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viernes, 24 de noviembre de 2023

CIMO 2023

 XIII Edición del Congreso Internacional de Molinología. 24-25 de noviembre. Sevilla
La transformación sostenible del paisaje molinar y su territorio. Revisión y Futuro


Organizado por la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla y la Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos, en el Centro Magallanes de Emprendimiento; dirigido a todas aquellas personas, instituciones, asociaciones, estudiantes, grupos de trabajo e investigación y empresas, en calidad de asistentes o ponentes, implicados o estudiosos de este patrimonio.

+INFO:

Ayuntamiento de Sevilla
Asociación para la Conservación y Estudio de los Molinos

martes, 14 de marzo de 2017

Alcalá de Guadaíra

Alcalá de Guadaíra es molino de campiña y río, horno de albero que cocina historias y leyendas de castillo y dragones, cántaro de agua clara y panera de la capital.


Alcalá de Guadaíra sigue manteniendo su tradición panadera como estandarte de su patrimonio alimentario. Molinos, fábricas de harinas, tahonas y panaderías son monumentos vivos repletos de sabor y saber artesano, y tema central de los contenidos del Centro de Interpretación y Oficina de Turismo La Harinera del Guadaíra. Pero también es Alcalá pionera en el comercio exterior del aceite de oliva y la aceituna de mesas, destino final de los olivares que se levantan entre tierra calma y canteras de albero, horno dulce de Tortas, Pestiños y Suspiros de Convento.


El Guadaíra fue corriente de agua que mueve molino, hoy paseo obligado de la visita a la ciudad. A su paso por Alcalá el río se convierte en monumento natural y cultural protegido, con árboles que crecen buscando las torres de su castillo, dando sombra y cobijo a huertas de retama y mimbre, inspiración de maestros de la pintura y el paisaje.


Alcalá y su entorno están llenos de historia antigua, con suelos llenos de piezas que añaden valor a la colección de antigüedades del museo de Sevilla; palacios y casas señoriales de la nobleza andaluza; iglesias y ermitas de culto y romería; ventas y ventorrillos de parada y fonda, romancero de amoríos de molino y bandoleros; relatos y leyendas de dragones que duermen en cuevas de agua.



Para saber más:

Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra
Turismo de Alcalá
Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico
Viviendo Ríos. La ribera del Guadaíra
Sevilla Sabe. La Harina del Guadaira
Turismo de la Provincia de Sevilla. Alcalá de Guadaíra

domingo, 12 de marzo de 2017

Alanís

Alanís es raya serrana entre las tierras de Sevilla, Córdoba y Badajoz, sabor y saber de Sierra Norte que mezcla aromas de dehesa con trama de olivo y antiguas viñas.


Entre Hornachuelos (Córdoba) y Azuaga (Badajoz), y los municipios de Guadalcanal, Constantina, Cazalla y las Navas de la Concepción, Alanís es espacio natural de aceite, de cabaña y salazón de jamones y carnes ibéricas, monte alto y riberas de agua dulce como el bocado de la tarta recién horneada de castañas con un trago de vino de bodega cervantina.


Como en el resto de los pueblos de la Sierra Norte, la filoxera apagó la gloria vitivinícola de Alanís, transformando viñas en viñazos de legumbres y melones (*) que renace con nuevas cepas de la mano de Bodegas Astolfi Rubio. Tampoco faltó ni falta en la actualidad el aceite en Alanís con la cooperativa de Nuestra Señora de las Angustias y los aceites Romero Álvarez. Y entre viñas y olivares, cuenta Alanís con dehesas de montanera ibérica de Los Romeros y La Ponderosa, de tocino y carne de pucheros y brasas que se rematan con un pedazo de queso familiar que conserva la tradición y el patrimonio quesero de la comarca.


Alanís es un paraíso verde que apuesta por el turismo rural, con senderos y rutas que recorren su entorno natural y un patrimonio histórico repleto de elementos de interés arquitectónico y etnográfico: su castillo, plaza de encuentro y desencuentro de nobleza andaluza de Ponces y Guzmanes; la Iglesia de Santa María de las Nieves y la Ermita de Nuestra Señora de las Angustias; y un buen número de cortijos de uso agroalimentario, pero también de antiguo descanso y balneario como el Miraflores, o retiro eremítico en el de San Miguel de la Breña; fuentes y caños testigos de romances imposibles de cruz y luna, leyendas y apariciones de noche mágica de San Juan.


Para saber más:

Ayuntamiento de Alanís
Alanís siempre (*)
Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico
Turismo de la Provincia. Diputación de Sevilla. Rutas
Fuente de imágenes originales: Ayuntamiento de Alanís

Aguadulce

Aguadulce es municipio y pueblo entre Osuna y Estepa, la Campiña y la Sierra Sur de Sevilla, que sabe a fruta y hortalizas, pan y harina de molinos antiguos, aceite y almendra de tierras de secano y caliza.



En una comarca bañada por las aguas saladas del Río Blanco, la presencia de manantiales y corrientes de agua dulce y abundante como las del arroyo Grande o de La Ribera, hicieron de la localidad un auténtico vergel como paisaje, casi borrado ya, de huertas con casillas, acequias y molinos. Ribera, huerta y hortelanos de Aguadulce constituyen el eje de los contenidos del Centro de Interpretación de las Huertas, un equipamiento municipal que apuesta por el holeriturimo como motor de desarrollo.



Del pasado glorioso de su olivar y aceite nos quedan los nombre de molinos y cortijos singulares como los del Marqués, Ipora y La Molina, entre otros, y de su presente y futuro nuevas almazaras como la de Arbequisur y Puricón en el ámbito de la Denominación de Origen Protegida Estepa. Sin embargo, es la huerta panciverde la que proyecta a lo largo de la historia el nombre de Aguadulce a escala nacional, en especial sus habas Giralda que ya en la Primera  Exposición Nacional de Horticultura celebrada en Madrid en noviembre de 1930 fueron galardonadas con diploma y medalla de plata.



Aguadulce cuenta con un rico patrimonio cultural de valor arqueológico, etnológico y arquitectónico: huellas de la historia antigua de la Marucca turdetana, la Ipora romana y la Al Wad-Ul andalusí, sin que falten leyendas de tesoros y carros áureos escondidos; viviendas tradicionales de huerta y pueblo blanco de cal y teja; molinos harineros que desde, al menos, el siglo XVIII hasta mediados del XX molieron el trigo de la campiña de Estepa; iglesias como la de San Bartolomé o su cementerio; y fiestas tradicionales como la Romería de San José.



Para saber más:
Ayuntamiento de Aguadulce
Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico
Fuente de imágenes originales: Ayuntamiento de Aguadulce